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Managua,
La construcción de la central hidroeléctrica de Tumarín comenzará en
mayo próximo y cuando esté terminada aportará 220 megavatios al sistema
eléctrico nacional y permitirá un ahorro anual de dos millones de
barriles de petróleo a Nicaragua.
El ambicioso proyecto recibió la víspera el visto bueno del ministrio
del Ambiente y los Recursos Naturales (MARENA), lo que abrió las puertas
al inicio de las obras de lo que será la mayor central hidroeléctrica
del país.
Con un costo previsto superior a los 700 millones de dólares, la
construcción de la hidroeléctrica estará a cargo de un consorcio formado
por la Empresa Eléctrica Estatal Brasileña (Electrobras) y la Empresa
Centrales Hidroeléctricas de Centroamérica, perteneciente al grupo
Queiroz Galvao, también brasileño.
Se estima que cuando esté terminada, en 2014, la central aportará 25 por
ciento del consumo diario de electricidad de Nicaragua y permitirá al
país avanzar en el cambio de la matriz energética, con una importante
reducción del uso de combustibles fósiles.
Tumarín estará ubicado en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS),
en la cuenca del río Grande de Matagalpa, a unos 280 kilómetros al
noreste de esta capital, una zona considerada la de mayor potencial
hidroeléctrico de esta nación centroamericana.
La obra implicará la construcción de un embalse de alrededor de 55
kilómetros cuadrados de superficie y una presa de unos 60 metros de
altura, además de líneas de transmisión, carreteras y otras numerosas
instalaciones, por lo que se prevé un sensible impacto ambiental.
Para compensarlo, las empresas constructoras presentaron un plan que
comprende, entre otras medidas, la reforestación de unas 900 hectáreas
de tierra cercanas al embalse con la siembra de un millón de árboles.
Con la aprobación de este plan por MARENA, fue superado el último
obstáculo legal para el inicio del proyecto, declarado de utilidad
pública y de interés social por la Asamblea Nacional.
| Fracasa
intento por revocar alza de electricidad en Guatemala |
Guatemala,
Un intento de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) por revocar
el aumento de tarifas eléctricas en Guatemala fracasó, por resolución de
la Corte de Constitucionalidad (CC) que debe estar vigente.
La PDH había presentado un amparo provisional para evitar fueran
aplicadas las alzas anunciadas para el trimestre febrero-abril en la
llamada área no social, integrada por los consumidores superiores a los
300 kilowatts/hora mensuales.
La encargada de fijar esas tasas es la Comisión Nacional de Energía
Eléctrica (CNEE), con el argumento del decrecimiento en la generación
hidroeléctrica por escasez de lluvias y el encarecimiento del petróleo.
Por ello la PDH dio curso a su amparo y un juzgado lo otorgó, pero la CC
ordenó restablecer el cobro pues sus magistrados aseveraron que de no
hacerse las compañías distribuidoras caerían en falta de liquidez y no
podrían pagar a las generadoras.
Los incrementos aprobados para este periodo son de 20,9 por ciento para
los usuarios de la estatal Empresa Eléctrica de Guatemala, 11,6 para los
de Distribuidora de Energía de Occidente y 9,6 los de su similar de
Oriente.
Estas dos últimas las opera la entidad española Unión FENOSA, cuya
salida del país es exigida por diversos sectores de la sociedad
guatemalteca.
El presidente de la CNEE, Carlos Colom, explicó que analizan si luego de
la resolución de la CC pueden poner en vigencia otra vez las tarifas y
enviar notificación de ello a las distribuidoras, lo cual esperan suceda
este jueves, según el diario Prensa Libre.
Para la etapa mayo-julio se prevé un nuevo aumento de la energía en esa
área pues persiste la baja generación de las hidroeléctricas del país,
las cuales a finales de febrero solo cubrían el 23 por ciento de la
demanda cuando lo normal es superar el 40.
La consecuencia es el uso mayor de las más caras industrias de petróleo,
búnker y diésel para llegar a otro 61 por ciento, en tanto el resto
corre a cargo del carbón y la geotermia.
| Encuesta
indica alta aprobación a Funes en El Salvador |
Tegucigalpa,
La gestión del presidente de El Salvador, Mauricio Funes, cuenta con la
aprobación del 74 por ciento de la población, de acuerdo con los datos
de una encuesta divulgados.
El estudio fue realizado por la empresa LPG Datos, la unidad de
investigación social del diario La Prensa Gráfica, que adelantó la
información en su edición digital de esta noche.
El periódico indica que Funes bajó cuatro puntos en relación con un
sondeo realizado hace tres meses, pero su popularidad se mantiene
superior al 71 por ciento, con el cual comenzó su mandato el 1 de junio
del año pasado.
La consulta fue realizada del 19 al 21 de febrero último a mil 200
ciudadanos de todo el país, con un margen de error de 2,9 por ciento y
un nivel de confianza del 95.
El 46,8 por ciento de los entrevistados opina que el presidente Funes
está cumpliendo las promesas que hizo durante la campaña, una cifra
menor en siete puntos a la obtenida hace tres meses.
La principal promesa cumplida es la entrega de uniformes y útiles en las
escuelas públicas, a pesar de que el programa arrancó con problemas,
señala el diario.
Los resultados completos sobre la encuesta que mide la popularidad y
aceptación del presidente, así como de su gabinete de gobierno, serán
publicados mañana, anuncia el periódico. |