Si el dinero nos hace felices o no es uno de los grandes dilemas
de todo ser humano moderno. Y en estos tiempos cuando la crisis
y las dificultades económicas nos hacen sentir muy infelices,
entonces concluimos que sí, que la felicidad se puede comprar
con dinero.
Pero no es tan simple. Aunque la correlación entre el dinero yla
felicidad es muy evidente, el asunto está relacionado con la
forma en que se gasta el dinero.
De acuerdo con Elizabeth W. Dunn, de la universidad de British
Columbia, no hay muchas dudas sobre que el dinero produce
felicidad, el asunto es cómo se gasta.
Uno de los hallazgos más importantes de esta investigadora es
que cuando gastamos en experiencias logramos que el dinero
genere más felicidad. En otras palabras, un viaje a Europa nos
hará más felices que comprar un nuevo juego de sala o un auto. O
ir a un concierto será má satisfactorio que un traje nuevo.
Las experiencias producen una felicidad más duradera que los
objetos posiblemente porque son situaciones en las que podemos
aprender más y compartir más con otros. Los objetos tienden a se
experiencias solitarias y efímeras.
Otra forma de obtener mayor felicidad del dinero es cuando
gastamos en otros o incluso cuando hacemos donaciones. Por ello,
hace poco un grupo de multimillonarios de Estados Unidos anunció
que donarían para causas caritativas gran parte de sus fortunas.
Esta decisión posiblemente tiene mucho que ver con la búsqueda
de la felicidad de estos grandes magnates.
Es decir, si el dinero no te hace feliz tal vez es porque no lo
estas gastando de la forma correcta. Y claro, la mayoría de
nosotros no somos felices con el dinero especialmente porque nos
hace falta tener más...
Candidato de oposición venezolana rifa implantes de senos en su campaña
electoral para la asamblea
Gustavo Rojas, quien se postuló para un escaño del Parlamento
con el partido de oposición Primero Justicia, que la rifa es un mecanismo legítimo para levantar
recursos para la propaganda.
Decidimos que el premio fuera una mamoplastia porque
considerábamos que llegábamos a un determinado público (...) Hay
detractores, también hay a quienes les parece simpático, explicó
Rojas.
El candidato no estuvo disponible de inmediato para confirmar
sus comentarios.
La cirugía plástica, especialmente el aumento de senos, se ha
convertido en una obsesión para las venezolanas, quienes se
preocupan mucho por los temas cosméticos y cuyas reinas de
belleza han ganado múltiples premios en concursos
internacionales.
Incluso en recesión, los venezolanos optan por endeudarse para
pagar las intervenciones quirúrgicas de cirugía plástica.
Curiosidades de
los ojos y los oídos
Dentro del ojo hay un líquido claro y gelatinoso y se necesitan
6 músculos para mover el globo ocular. Cada ojo tiene forma de
esfera de 2,5 cm de diámetro, siendo los ojos del hombre medio
milímetro más grandes que los de la mujer. La mayoría de las
personas parpadea 15 veces por minuto. Las lágrimas son
necesarias para mantener los ojos húmedos y limpios. La
zanahoria ayuda a ver en la oscuridad, porque tiene vitamina A.
La percepción del color se debe a unas células situadas en la
retina ocular: los conos. Existen tres tipos de conos,
encargados de percibir cada uno de los tres colores primarios de
la luz (el azul, el verde y el rojo). En una persona normal (no
daltónica), la combinación de estos tres colores le permite
discernir una muy amplia gama de tonalidades intermedias,
alrededor de una de cada 30 personas es ciega para el color
(daltónica), y no distingue bien el rojo ni el verde. El ojo
humano puede distinguir cerca de 10.000 colores diferentes.
La sensación de "destaponar" los oídos se debe a la trompa de
Eustaquio, para equilibrar la presión del aire en el oído medio.
Los niños tienen el oído más sensible que los adultos. El
cerumen lo producen glándulas que hay en la piel del oído. Esta
cera protege el tímpano del polvo y la suciedad, y su
desagradable olor disuade a los insectos de entrar en el oído.
El estribo, perteneciente al oído, es el hueso más pequeño del
cuerpo humano, con solo 2'6 mm de longitud. La intensidad de un
sonido (volumen) se mide en decibelios. Los sonidos por encima
de 90 decibelios producen dolor de oído. Por encima de los 130
dB pueden causar sordera.
El ser humano es extremadamente sensible a ondas sonoras de
1.000 a 4.000 Hz, pero sordos sobre los 20.000 Hz. Los perros,
gatos y zorros pueden oír hasta 60.000 Hz. Los ratones,
murciélagos y ballenas pueden emitir y captar sonidos sobre los
100.000 Hz, extremadamente agudos o ultrasonidos. Los
infrasonidos, ondas sonoras muy bajas, de 100 Hz o menos, están
bajo la sensibilidad humana. Las palomas mensajeras captan ondas
sonoras de hasta 0'05 Hz, lo que le permite detectar, con sus
extraordinarios sistemas de orientación, tempestades a cientos
de kilómetros de distancia.